News – Noticias

News – Noticias «El bloque de viviendas y la lata de cerveza». Bergamín tronaba contra «la confusión reinante» y, años antes, meditó sobre la decadencia del analfabetismo, paradójico asunto que retomó el colectivo Estrujenbank en plenos fastos sevillanos, en aquel revoltijo de 1992. Aquellos presos en periodo de rehabilitación que trabajaron como hombres-sándwich en la extraña campaña de ‘desinformación’ seguramente tuvieron que asumir que la cosa era, lisa y llanamente, cachodeito o, en términos literarios, esperpento en el reflujo de los años de la Movida. Noticias Relacionadas estandar Si ARTE Victoria Civera: «Somos figuración y abstracción. El ser humano es una ficción» Javier Díaz-Guardiola estandar No darán que hablar Alejandra de la Torre: «Mi producción se centra en el vínculo con los objetos que nos rodean y, por tanto, con el apego… Ver Más. «¿Qué es la poesía para la Premio Nobel Louise Gluck?». Como Séneca y Quevedo, Louise Glück conversa con los difuntos esperando, como Cernuda en «A un poeta futuro», hacerlo un día con los aún no nacidos. Así lo expone en el primero de los ensayos de su libro ‘Demostraciones y teorías’ (1994): ‘La educación del poeta’, en el que traza un significativo recorrido por su memoria y las obsesiones que la llevan a escribir: la preocupación por la palabra, la predilección por el vocabulario sencillo, el interés por la paradoja , el modo preciso en que el habla es capaz de articular la percepción, y, junto a ello, una serie de confesiones biográficas sobre su familia, su muy temprano conocimiento de la mitología griega, su sentido de la tradición y… Ver Más. «Ana Velasco Molpeceres, mucha tela que cortar». En la antigua Grecia, los hombres utilizaban ropa interior solo si tenían que librar una batalla, pues en tiempo de paz a nadie se le ocurría usar prendas ceñidas al cuerpo. Los romanos, siempre prácticos, inventaron una pieza de tela unisex en forma de T que se ataba a la cadera y resguardaba los genitales, tanto de hombres como de mujeres. Hasta el siglo XVI, las bragas fueron una prenda exterior masculina . Abarcaba desde la cintura hasta medio muslo o la rodilla. Fue en el XIX cuando se generalizó su uso entre mujeres, mientras que los calzoncillos pasaron a proteger, nunca mejor dicho, la masculinidad. El perfeccionador de la tanga fue el bailarín y diseñador austríaco Rudi Gernreich ,… Ver Más. «De flores y decorativismos en el CACMálaga». Justo la pieza que nos recibe al entrar en la exposición de Jorge Galindo (Madrid, 1965) en el CACMálaga, ‘Masquerade’ (2009), puede ser la más singular de un conjunto de pinturas que acaba siendo, según se comprueba obra tras obra, previsible, y, por paradójico que parezca, carente de fuerza. Noticias Relacionadas reportaje Si ARTE El artista Javi Calleja es ‘un fenómeno’ Javier Díaz-Guardiola estandar Si ARTE Imon Boy y sus manifiestos generacionales Juan Francisco Rueda La singularidad estriba en la incorporación de un triple ‘décollage’ (carteles que conforman gruesas superficies en las que pintar) en la zona inferior, que hace de lo matérico (el papel combado, con la turgencia expresiva de lo vivo) y de lo volumétrico elementos distintivos frente… Ver Más. «Un banco alemán devuelve un codiciado Kandinsky robado por los nazis a sus legítimos herederos». En 1907, Kandisky viajaba por Europa en compañía de su nueva esposa. Gozaba de reconocimiento y disfrutaba en contacto con las vanguardias, de las que iba bebiendo y que después volcaría en El Jinete Azul . Sumido en este estado de ánimo, pintó ‘Vida llena de color’, una pintura al temple en la que representó en tonos fauvistas figuras rusas antiguas y motivos fantásticos de cuentos de hadas. Más de 80 años después de que los nazis se hicieran con el cuadro , el Banco Estatal de Bavierala devuelve ahora a los legítimos herederos de la familia Lewenstein. Entre estos dos momentos, el cuadro ha pasado por una larga lista de peripecias . Desde 1927, la obra había formado parte de la colección de arte del matrimonio judío Hedwig y Emanuel Albert Lewenstein , de Ámsterdam. El hijo del fundador de una exitosa empresa de máquinas de coser empleó buena parte de la fortuna familiar en una colección que incluía desde los maestros antiguos, con grabados de Rembrandt , hasta Jean Metzinger, Odilon Redon, Oskar Kokoschka y dos pinturas pioneras de Kandinsky : ‘Vida llena de color’ (1907) y ‘Cuadro de casas’ (1909), todavía en su período figurativo y en proceso de abstracción que culminaría en 1911. En estas adquisiciones jugó un papel crucial el primo de Emanuel, Paul Citroen, que había nacido en Berlín y se formó como artista en la famosa Academia Bauhaus de Weimar . Junto con su amigo, el fotógrafo Erwin Blumenfeld (1897-1969), adquirió un gran número de obras de arte de la galería Der Sturm, que después llevaban a Holanda para venderlas y su primo era uno de los principales clientes. Venta bajo presión Tras la muerte de Emanuel en 1930, su colección pasó a manos de su esposa, Hedwig Lewenstein-Weyermann, y fue heredada a su vez, tras su muerte en 1937, por sus dos hijos, Robert y Wilhelmine Lewenstein. El auge del nazismo supondría un punto de inflexión en la vida de todos ellos y se reflejó también en el destino de los cuadros. A fines de la década de 1930, las vidas de Robert y Wilhelmine estaban en pleno apogeo. Wilhelmine se había casado con un portugués, José da Silva, con quien se mudó de los Países Bajos a Mozambique en 1938. Ese mismo año, Robert se separó de su esposa, la actriz Irma Klein. En abril de 1939, se mudó a Vence, en Francia, para vivir con su nueva pareja, la modelo estadounidense Shirley Goodman, que más tarde se convertiría en una de las conocidas modelos de ‘Gibson Girl’. Ambos residían en una casa en las colinas al norte de la ciudad, que se llamaba ‘l’Oiseau Bleu’. La invasión nazi de los Países Bajos , en mayo de 1940, tuvo como consecuencia que Wilhelmine y Robert perdiesen el negocio familiar. Su vida de asueto se transformó en una huida internacional que requería solvencia. Los días 8 y 9 de octubre de 1940, la colección se puso a la venta en la casa de subastas Frederik Muller, la más importante de Ámsterdam en ese momento. El hecho de que 150 obras de la famosa colección Goudstikker (poseía una colección de unas 1.400 obras que vendió apresuradamente a Alois Miedl , marchante de arte alemán afincado en Holanda, antes de embarcar junto a su familia rumbo a Estados Unidos -falleció durante la travesía-) también se pusieran a la venta en la misma subasta subraya las circunstancias sospechosas en las que se organizó. Las dos pinturas de Kandinsky se vendieron como parte de un lote «L» que constaba de 83 números. La investigación ha confirmado que la letra «L» significaba «Lewenstein» y que la venta incluía obras de arte de la herencia de Hedwig Lewenstein-Weyermann, es decir, obras de arte heredadas por Robert, Wilhelmine y también la esposa de Robert, Irma, con quien Robert estuvo casado en comunidad de bienes hasta su divorcio oficial en 1944. No ha sido posible establecer la identidad de quienes llevaron la colección hasta la subasta y recibió el dinero, pero sí que la venta fue involuntaria. La pintura ‘Cuadro con casas’ fue comprada por 160 florines , apenas una fracción del valor de mercado, por David Roëll, director del Stedelijk Museum de Ámsterdam. Sus herederos lograron su restitución el año pasado , tras una ardua batalla judicial que comenzó en 2013. Noticia Relacionada estandar No Ámsterdam devuelve un Kandinsky a los herederos de un coleccionista judío tras una larga batalla judicial Los descendientes del empresario Emmanuel Lewenstein recurrieron a la Justicia por primera vez en 2013 para que les devolvieran ‘Bild mit Häusern’ Respecto a ‘Vida llena de color’ , consta que Hedwig Lewenstein-Weyermann había prestado el cuadro al mismo museo desde 1933. Un mes antes de la subasta, el misterioso marchante Abraham Querido recogió el cuadro del museo y lo vendió por 250 florines al coleccionista Salomon Slijper, que conocía bien Roëll. Tras la subasta, permaneció en posesión de Slijper hasta que su viuda, tras su muerte en 1971, lo vendió al Banco Estatal de Baviera de Alemania. El banco compró legalmente la pintura y la depositó en el museo Lenbachhaus de Múnich, donde se ha conservado la obra durante los últimos cincuenta años. Cuando los herederos la han reclamado , en pleno proceso de restitución de obras expoliadas por los nazis y presentes en museos alemanes, la Comisión Asesora que dirime, caso por caso, ha dado la razón a la familia. La Comisión de Presupuesto del parlamento regional de Baviera, siguiendo esta recomendación, ha autorizado su devolución . «Las acciones ilegales de los nazis no deben legitimarse posteriormente», ha justificado el presidente de la comisión, Josef Zellmeier. La entidad financiera no estaba obligada por el voto del comité, pero ha llegado a la misma conclusión. MÁS INFORMACIÓN Un Kandinsky, vendido por casi 50 millones de dólares, nuevo récord del artista Las primeras obras de Kandinsky rara vez salen al mercado, y la mayor parte se hallan en las principales colecciones de museos de todo el mundo. El pasado mes de marzo salía a subasta en Londres ‘Murnao con iglesia II’ y alcanzaba los 37,2 millones de libras (44,9 millones de dólares), una cifra que estableció un nuevo récord en subasta para el artista. http://www.databot-app.com

Deja un comentario